viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidad en otras religiones

Nacimiento_CalvosSolemos dar por sentadas las cosas. Las cosas ocurren y como han ocurrido seguirán haciéndolo. Esto, sin mayor ánimo revolucionario, sirve como palanca para preguntar hoy: ¿Todos celebrarán la Navidad el 25 de diciembre?
En Lima –una ciudad fervorosa– conviven, aunque no lo notemos, diversos credos. Entre estos, algunos representan los de mayor importancia en el mundo. Conversamos con un sacerdote católico ortodoxo, con un imán musulmán, un rabino judío y un monje vaishnava (krishna) para que nos cuenten qué hacen o dejan de hacer en Navidad y, de paso, el resto del año.

 
LAS DOS NAVIDADES


El padre José Roberto tiene a sus pies unos pétalos. Rodeado de cuadros de la imagen de Cristo y otros santos de la Iglesia Católica Ortodoxa (también de la Católica Romana), cuenta que la Navidad es una de las fiestas más importantes del calendario religioso en su iglesia. Sin embargo, no solo festejan el nacimiento de Jesús el 25, sino también el 7 de enero. “Sobre las fechas, no tenemos la certeza de que haya ocurrido en un día específico. Nos regimos por el calendario gregoriano y en la iglesia rusa y búlgara se celebra en enero con el juliano. Entonces acá lo hacemos dos veces”, explica.
Entre los fieles que acuden a la iglesia hay una mayoría rusa, pero también hay árabes, griegos, ucranianos. Hace 54 años se fundó la comunidad y poco a poco el templo ha ido llenándose de las imágenes que los fieles han traído de todo el mundo. En esta no se veneran imágenes en tercera dimensión (como estatuas, bustos, esculturas), sino solo pinturas o retratos. En las casas no arman nacimientos, ponen cuadros alusivos.


SÍ, TAMBIÉN REGALAMOS

 
Dentro de una semana, el imán Ahmed Mohammed Mahmoud cumplirá un año en el país. Llegó para aconsejar y guiar a los fieles del Islam en la mezquita de Magdalena. Esa, junto con la que hay en la ciudad de Tacna, son las dos únicas en el país. “Los musulmanes no celebramos la Navidad –explica en un rápido árabe que Esam, su intérprete, traduce al castellano– porque las celebraciones no están vinculadas a personas, sino a Dios. No se celebra el nacimiento de Jesús, como tampoco se celebra el de Mahoma”. Las dos fiestas más importantes en el mundo musulmán son Al Fetr (al final del ayuno en Ramadán) y, setenta días después, la Fiesta del Sacrificio (al concluir la peregrinación a La Meca).


Sin embargo, los miembros de esta comunidad –tantas veces mal vistos debido a una serie de prejuicios– reconocen la figura de Jesús como uno de los grandes profetas de la historia. De hecho, si hubiera algún intercambio de regalos en sus trabajos, participarían sin ningún problema. “Claro, siempre que no regalen cerdo o alcohol”, dice y ríe el imán.


EL OTRO BANQUETE


Mañana, en el templo Vrinda de la comunidad Vaishnava (conocidos comúnmente como krishnas), Maharaj Tapasvi encabezará una cena. Una cena navideña vegetariana, por supuesto. Oriundo de Huaral y de ritmos pausados para hablar, se hizo monje hace 18 años. El templo en el que vive en el Paseo Colón tiene un permanente olor a incienso.
Tapasvi cuenta que dentro de la visión vaishnava se reconoce a Jesús como un gran maestro, pero que su nacimiento lo celebran porque viven en Perú y acá es también una tradición sociocultural. Para ellos, la importante es la fiesta de Sri Krishna Janmastami, aquella en la que conmemoran la aparición de Krishna, los últimos días de agosto o los primeros de setiembre. Un bufet de 108 platos es la cena de aquel día.


EL DESEO DE PROSPERIDAD


Con la compostura de una cita formal, el rabino Itay Mushar enfatiza que los judíos no celebran la Navidad. En su escritorio, en la imponente sinagoga de la comunidad, explica que el calendario judío –que es lunar– calcula el tiempo de otra manera y tiene otras celebraciones: por ejemplo, el Rosh Hashaná (el inicio del año, hacia finales de setiembre), el Yom Hakipurim (diez días después, el Día del Perdón) y la Pascua.

 
Para la comunidad judía –de unas 2.500 personas en Lima– el 25 de diciembre es una día cualquiera. Antes de acompañarnos a la salida, el rabino se despide amablemente. “Le deseo al Perú un Año Nuevo lleno de felicidad y prosperidad. No se olvide de poner eso su nota”, añade.


MÁS DATOS


La Iglesia Católica Ortodoxa –también llamada sencillamente Ortodoxa– es la rama del cristianismo que prevalece en Medio Oriente y Europa del Este. Se separó de la Iglesia Católica Romana en 1054. Ambas mantienen relaciones de respeto y son muy parecidas en doctrina.
Los vaishnavas son aquellos que adoran a Krishna como un dios. Esta práctica dentro del hinduismo es llamada visnuísmo. Para ellos Krishna es la representación o el avatar más elevado del dios Vishnú.

Fernando González-Olaechea en EL COMERCIO PERU

miércoles, 3 de noviembre de 2010

VISITA DE SENSIBILIZACIÓN A BELÉN (Iquitos)

La semana pasada, aprovechando el mes de las misiones, fuimos con los alumnos de secundaria del colegio san Agustín de Iquitos, a visitar Belén y sus alrededores.

Programamos la actividad de tal modo que los alumnos, de diferentes años y en diferentes días, pudieran tener un contacto con parte de la realidad de nuestra ciudad. Las zonas visitadas fueron el mismo centro de Belén, Sachachorro, 30 de Agosto y Pueblo Libre. Estando ahí, los muchachos tenían que hablar con alguna familia, revisar y ver qué cosas se asemejan y no a su estilo de vida; además visitar alguno de los centros educativos. Con ese pequeño ejercicio de contacto con una situación distinta a la suya, socializando con la gente y tratando de interiorizar lo vivido todos tenían que presentar un trabajo escrito.

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Quiero compartir con ustedes una de las redacciones que me ha llamado la atención, tanto por su contenido como por el hecho de que el alumno, de 4to año de secundaria, ha escrito además el compromiso a asumir luego de la visita. Ha habido trabajos muy bien hechos pero creo que sirve de algo ver cómo un adolescente de 15 años ha podido captar algo en el trabajo de campo realizado.

“En Belén pude ver que la gente es mucho más humilde que en la ciudad, algunos son felices pero otros quieren más.

Los niños juegan con lo que tienen, no se quejan, en cambio acá en la ciudad, nosotros nos quejamos y siempre queremos lo mejor.

Lo mismo sucede con la comida, ellos a veces no comen nada, y nosotros que tenemos todo nos enojamos, renegamos, peleamos con nuestros padres; deberíamos aprender a ser como ellos y vivir felices, agradecer a Dios por todo lo que nos ha dado y saber compartir con los demás.

Esta jornada cambió mi forma de pensar y ahora le agradezco a Dios por todo lo que tengo y le agradezco también por darme padres tan buenos como los que tengo.

Quisiera poder ayudar a esas personas, por eso voy a rezar por ellos, para que sean felices y tengan una mejor calidad de vida”

Me queda la reflexión de que nosotros, los adultos, tal vez deberíamos hacer alguna visita a aquellas realidades que siempre cuestionamos, para conocer de qué se trata y asumir algún compromiso de acuerdo a nuestras capacidades.

Finalizando este mes de las misiones y del Señor de los Milagros bien valdría la pena hacerlo, porque muchas veces nos cerramos sólo a lo que vivimos y el mundo es más que nuestra pequeña burbuja social. Mucho más.

sábado, 14 de agosto de 2010

La juventud perdida de Latinoamérica

El 45% de los jóvenes iberoamericanos entre 15 y 24 años carece de trabajo - La falta de apoyo público y el alto empleo informal traban el ascenso social

El rostro de América Latina es joven. El 19,5% de su población tiene entre 15 y 24 años, un índice solamente superado por África (un 20,3%), y es la única región del mundo cuya juventud experimenta un crecimiento sostenido. Pero su panorama no es alentador. En Iberoamérica (América Latina, España y Portugal) hay cerca de 150 millones de jóvenes, de los que el 45% -unos 68 millones- están en paro, según un estudio de la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ). Unos 105 millones están en América Latina. "Los jóvenes son invisibles para la sociedad", asegura el chileno Eugenio Ravinet, presidente de la OIJ. "Salvo contadas excepciones, no existen políticas sociales dirigidas específicamente a ellos".

Tanto es así que es difícil hallar el criterio utilizado para definir quién es joven. Para la OIJ, son las personas de entre 18 y 29 años. Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la ONU, la franja está entre los 15 y los 24. El 90% de los jóvenes del mundo viven en países en vías de desarrollo, indica un informe de la OIT. "El joven está desprotegido de las políticas sociales. El primer sospechoso de un crimen suele ser el joven. El jefe que va a contratar desconfía antes de un joven. La tasa de desempleo entre los jóvenes es el doble o, en algunos casos, el triple del promedio nacional y ningún país ha emprendido una reforma laboral que tome cartas en el asunto", describe Ravinet.

Un estudio elaborado en 2007 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la OIJ detalla las tasas de paro en cada país latinoamericano, pero matiza que las estadísticas varían de acuerdo con el año en que se recabaron (un margen de hasta cinco años) y que las cifras son engañosas. La región tiene uno de los índices más altos de empleo informal entre los jóvenes. Las economías latinoamericanas, sin la protección social de los países europeos, dejan a sus jóvenes "sin la oportunidad de salir de su situación", subraya Ravinet.

La OIT detalla que, en México, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú, el 82,4% de los adolescentes (entre 15 y 19 años) tenía un empleo informal, una cifra significativamente más alta que el 50,3% de los adultos (entre 30 y 64 años) en la misma situación laboral. "Los jóvenes son el sector más vulnerable a los trabajos irregulares, con el sueldo más castigado", comenta Ravinet. Y la falta de oportunidades es directamente proporcional a la pobreza. El desempleo entre la población joven pobre es un 19% mayor que en las clases media y alta.

Las mujeres lo tienen todavía más difícil. El paro entre la población femenina es, en algunos casos, hasta un 10% superior que el de los hombres. América Latina, además, es la única región del mundo donde la tasa de fecundidad entre las adolescentes ha continuado aumentando durante los últimos 30 años. Un 7,3% de los embarazos en la región se producen en jóvenes de entre 15 y 19 años. En Europa es el 2,8% y en todo el mundo, el 4,8%. "El machismo en la región afecta particularmente a las mujeres", comenta Ravinet.

Otro dato alarmante es la cantidad de jóvenes latinoamericanos que no estudian ni trabajan: uno de cada cuatro, según el informe de la OIJ y la CEPAL. "Las consecuencias de una juventud sin oportunidades son muy graves", asevera Ravinet. El estudio difundido por la OIT coincide. "La incapacidad para encontrar empleo crea una sensación de impotencia e inacción entre los jóvenes que puede conducir a un aumento de la delincuencia, de los problemas de salud mental, de la violencia, los conflictos y el consumo de drogas", advierte el informe.

El mayor problema, asegura Ravinet, es el escepticismo ante la juventud. "Se cree que a los jóvenes no les interesa su futuro, que son apáticos, que no desean involucrarse en las decisiones y es mentira. El deseo de un joven es muy simple: tener un empleo y que su Gobierno no lo abandone. Urgen programas que fomenten la capacitación, el contacto con las nuevas tecnologías. Para atender a la juventud no basta con organizar un partido de fútbol o un concierto de rock".

Publicado en EL PAIS.COM