domingo, 26 de abril de 2009

¿QUÉ NO ESTABA ABOLIDA LA ESCLAVITUD?

LA ESCLAVITUD sigue siendo una vergonzosa realidad en el siglo XXI. Según estimaciones de la ONU, más de 27 millones de seres humanos, muchos de ellos niños, la padecen, sometidos a explotación laboral y sexual. Pero lo más indignante es que todavía hay países -y democráticos- donde la esclavitud no está perseguida por la Ley.

Hasta hace sólo unos días, éste era el caso de República Dominicana, cuyo Parlamento acaba de aprobar su abolición a través de una enmienda constitucional. La histórica medida sólo se ha producido después de muchos años de denuncias y de la lucha de personas como el cura español Christopher Hartley Sartorius, quien, tras un incansable combate contra esta lacra, tuvo que abandonar el país porque su vida corría peligro en el 2006.

Monseñor Francisco Ozoria Acosta, obispo de la Diócesis de San Pedro de Macorís, al anunciar el traslado del cura agradeció su "abnegación, entrega y sacrificio". Hartley Sartorius estaba a cargo de varios proyectos y programas, entre los que figuran un hospital, un asilo de anciano y un centro de formación en la cárcel.

La presencia de Hartley Sartorius en San José de los Llanos provocó incluso varias huelgas impulsadas por nacionalistas que pedían su salida del país y que se cobijaron bajo el amparo del denominado "Movimiento Reindependentista". Incluso algunos legisladores, como Rafaela Albuerquerque, del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), y Pelegrín Castillo, de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), cuestionaron la labor del cura español.

El cura español, que nació en Inglaterra, permaneció durante 13 años en la parroquia del Bronx, Nueva York, antes de llegar a San José de Los Llanos, un poblado empobrecido ubicado entre cañaverales, con unos 21 habitantes.

Durante su labor pastoral, Hartley Sartorius exigió a los ingenios de la familia Vicini, en el este de país, mejores condiciones laborales para los trabajadores, la mayoría de ellos de origen haitianos.La salida del país del sacerdote español se sumó a la del belga Pedro Ruquoy, sacado por su orden religiosa en noviembre del año 2005, tras fuertes presiones de sectores nacionalistas.

Ruquoy se encuentra en África en estos momentos después de tres décadas trabajando en el sur con los inmigrantes de origen haitianos que laboran en los campos de cañas de los ingenios.

La mayoría de los braceros de los cañaverales dominicanos son haitianos que cruzan la frontera, y que, al carecer de documentación, caen fácilmente en las redes de terratenientes sin escrúpulos. Cabe esperar que estas prácticas sean erradicadas de inmediato en Santo Domingo, a donde, paradójicamente, acuden millones de turistas para disfrutar de sus playas. Pero aún falta mucho para extirpar la esclavitud del planeta, y mientras no se consiga, la Humanidad entera seguirá enlodada.

1 comentario:

Der Clown dijo...

Esta información si que me ha dado risa, por lo visto todavía hay personas que le creen todo lo que dice el padre Hartley como ha sido el artículo publicado por un tal Paco no se qué en "El mundo" y que veo que hacen mención aquí. La abolición de la esclavitud ocurrió en 1822 durante la ocupación haitiana y ha estado abolida desde la primera constitución dominicana en el 1844. Hartley, a pesar de esta en Etiopía parece que le encanta buscar la forma de seguir ensuciando el buen nombre que tiene la República Dominicana y la familia Viccini. Como siempre, este padre a quien le gusta el protagonismo y haciendo uso del apoyo que recibe de muchos grupos pro haitianos (que buscan que República Dominicana reduzca los controles migratorios en favor de la gran cantidad de inmigrantes ilegales haitianos) continúa mintiéndole a la prensa internacional, siempre beneficiándose del poco conocimiento que tiene la mayoría de las personas de´éste país caribeño, República Dominicana. Pero no se guíen de mí, busquen en google las constituciones dominicanas y verán que desde hace casi 200 años la esclavitud se encuentra abolida.